Tributo a la audiencia

Tributo a la audiencia
"The show is over" by Matthias-Haker

lunes, 20 de junio de 2011

Plancho treinta por hora

Mientras, te cuento. Últimamente he estado sangrando mucho de la nariz, en las mañanas. No es por el calor, porque dejo las ventanas abiertas y las noches allá arriba son muy frescas. Me levanto, voy al baño y cuando me sueno, me sale sangre. Tere me dijo que tenía que ir al doctor, dije puta madre, qué pinche lata ir al seguro, pero ni pedo, soy pobre. Y pues me preguntaron que desde cuándo que esto pasa, desde hace como tres semanas, y por qué no había venido antes, pensé que era normal, que se me iba a quitar (pinches doctorcillos, les gusta repartir nalgadas a los pacientes, como si uno supiera) y ya, vine. Antecedentes familiares, puta, de todos los males, desde diabetes hasta suicidio. ¿Eventos recientes? Pues ni tan reciente, tuve un accidente en bicicleta el año pasado, hace como diez meses, tomografías, radiografías y costuras. Rehabilitación por daño en el nervio circunflejo. No mejoré del todo. Ah, qué mal, ¿eh? Hay que ponerse casco y guantes cuando se sale en bicicleta. Que sí, chingada madre, me lo dijeron treinta y cuatro veces la primera semana. Ya no salgo en bici, me cago de miedo, además me la robaron (hijos de la gran puta, muertos de hambre). Con que tomografías, ¿las trae? No. Y por qué no. ¿Y por qué sí? Pues se tiene que tener a la mano cualquier estudio como antecedente. Simón, ¿no quiere también las recetas de mi pediatra? No exagere, señorita. Pues no mame, señor doctor, cómo voy a andar sabiendo. Le doy otra cita y se las trae, por favorcito. Mmmmta, para el siguiente sexenio. Mañana. Poca madre, voy que vuelo.
Y ya, se las llevé y le expliqué todo el pedo. Conté por enésima vez mi accidente. Soltó una risilla mientras negaba con la cabeza. Chale, qué pedo con su supuesto profesionalismo, me la paso por los ovarios. Luego, me dijo que iba a necesitar más tomografías, para ver si algún mal no se desarrolló a raíz del accidente, algo que no se pudiera ver el primer día, estas cosas son así, hay que estar a las vivas, porque si no, nos cogen por donde menos nos gusta. Bueno, es probable, pensé, eso tal vez explicaría mi depresión como rancajo y ahora mi cerebro se está purgando a sí mismo por medio de mis fosas nasales.
No le puedo decir nada a mis papás. Si le digo a mi papá, pues me dará un montón de explicaciones que ni al caso porque no sabe de medicina y me diría que no lo necesito, que los del seguro son unas ratas asquerosas y sólo quieren que gaste en pendejadas, que nunca les ha importado, que si estuviéramos en un país de primer mundo estas estupideces no pasarían, es más, tendría mucho, mucho dinero para pagar el hospital que se le diera la gana y no tendría que andar mendigando las sobras de nuestro papá gobierno, bola de jotos malcogidos; vámonos mejor a ver Kung Fu Panda, en eso sí vale la pena gastar.
Si le digo a mi mamá, me va a mandar a pedirle dinero a mi papá. ¿Ves? No tengo un peso, mano, por eso vengo a pedir trabajo acá, para juntar para mis tomografías y shalalá medicinales.
¿Cómo ves, rifa o no rifa?

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