Sí, cada hora es la guerra y los zarpasos.
Hace falta pararse en medio del océano
expuestos al sol los mendigos,
expuestos los animales y los demonios,
hasta que la bóveda nos caiga encima y nos ahoguemos
en esta luna de agua,
salada y amarga,
fértil en estos hilos sin ojal,
en los borbotones del alma me encomiendo a la madre mutante,
de volumen incierto, de escorzos constantes,
de muda mirada, mudo amparo,
esta luna de agua, agua de luna:
el primer muerto viene de tu silencioso seno,
fuera el aire, fuera yo,
fuera de este espacio oceánico de guerras y zarpasos.
Y en medio de este océano, la herida: un viaje sin retorno.
Y en medio de este océano, mi cuerpo suspendido en la sombra de la memoria.
Y en medio de este océano, el abandono del silencio.
Pagué siete mil pesos para que me dijeran que apesto
-
O lo que es lo mismo, me pagué una editora, por fin, para que revisara mi
novela.
Y es que yo confiaba en este proyecto, a pesar de que navegaba
doloros...
Hace 6 meses
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