Me vengo a sentar a esta plaza con la agridulce certeza de que no te voy a encontrar. Hoy te vi conversando con otras personas y no sentí envidia por primera vez en meses. Es una sensación extraña, corazón, que la saliva se vuelva fácil de digerir, yo que estoy acostumbrada a lidiar con personalidades con consistencia de pinole, ahora me dan de beber.
Hay una fuente en esta plaza, para variar. Sin embargo, no me significa nada. Adoro esta sensación de vacío primitivo, de lo que nunca ha estado lleno ni ocupado por ninguna presencia mística. Como una canción que uno mismo halla, el contexto nos remite a nosotros mismos y no a la concatenación de significados y el relleno de mensajes subliminales que el otro nos manda.
2 comentarios:
va, nos vemos el 27 me mandas un correo que diga donde y a qui horas, vas a ir a la feria del queso y el vino?
feria en tequis? ja yo aquí bien chisme, irán a empedarse? por cada 10 puestos de vino hay uno de queso...
Mija, qué haces a la mitad de la noche sentada en jardín guerrero? te raptarán.. jajaj
me gustan tus metáforas alimenticias, oh dulce ficción.
T
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