"Contra la obsesión de la muerte, los
subterfugios de la esperanza se declaran tan ineficaces como los argumentos de
la razón: su insignificancia no hace sino exacerbar el apetito de morir. Para
triunfar sobre este apetito no hay más
que un solo «método»: vivirlo hasta el fin,
sufriendo todas sus delicias y sus espantos no hacer nada para eludirlos. Una
obsesión vivida hasta la saciedad se anula en sus propios excesos. De tanto
hacer hincapié sobre el infinito de la muerte, el pensamiento llega a gastarlo, a asquearnos de él,
negatividad demasiado llena que no ahorra nada y que, más bien que comprometer
y disminuir los prestigios de la muerte, nos desvela la inanidad de la vida.
Adiós a la filosofía y otros textos. Cioran, E. M. España: Alianza, 1998.
No hay comentarios:
Publicar un comentario