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| "City girl 3" by Aprelka on DeviantArt.com |
Me llueven ciudades en los ojos. Me corretean en las manos sus pies embadurnados de furias y asbesto. Una tras otra se van despidiendo de las ojeras, de las plegarias, de las coladeras, de los enfermos de riqueza, de los verdes y sobrios deseos. El sexo me persigue y se me adelanta en tres pasos, le doy la vuelta y reímos uno, después el otro. Hay agua por todas partes, me encanta el olor. Me caigo a pedazos y ahora soy yo la que llueve sobre los ojos de las ciudades, sobre las manos repletas de las ciudades. Y estorbo en las caras de los transeúntes, de los automovilistas, de los perros y de los árboles. Llevaré humo a tus pulmones, te lo prometo, ciudad. Persigo al sexo y me le adelanto en tres pasos, me da la vuelta y me convence nuevamente, me tiene entre sus dedos, ése mágico fantasma de ilusiones y suspiros hechos jirones de seda. Mis pedazos de carne se me pegan a los huesos en desorden, en donde tenía el ombligo ahora tengo un pie, en donde tenía ojos ahora tengo dedos. Miro al cielo y las nubes cantan una canción familiar a media voz mientras me abro paso entre los peones. El suelo de concreto es cada vez más suave, quiero descansar sobre él, volver a sentir algo como una cama y separar los hombros de mi cabeza y dejarlos que recorran el mundo para ver sus maravillas.
Lo logré, soy invisible entre los muertos y dejé de ser carnada para los vivos. Siente la música, la dulce música del vaivén ratonil, sus patitas sobre el asfalto, corre que corre tras las sobras frescas del día, recuerdos dejados atrás en burbujas de suspiros que truenan al contacto con el ruidoso smog. Soy invisible, papá, logré por fin desaparecer de estas imágenes que me persiguen en este diario empapado de fluidos oníricos. ¿Aterrizar? No, prefiero ver las flores desde aquí ¿Arriba o abajo? Invisible. Al sexo, my greetings; al amor, mis condolencias; al humano que me gobierna, mis responsos: todos.
Lo logré, soy invisible entre los muertos y dejé de ser carnada para los vivos. Siente la música, la dulce música del vaivén ratonil, sus patitas sobre el asfalto, corre que corre tras las sobras frescas del día, recuerdos dejados atrás en burbujas de suspiros que truenan al contacto con el ruidoso smog. Soy invisible, papá, logré por fin desaparecer de estas imágenes que me persiguen en este diario empapado de fluidos oníricos. ¿Aterrizar? No, prefiero ver las flores desde aquí ¿Arriba o abajo? Invisible. Al sexo, my greetings; al amor, mis condolencias; al humano que me gobierna, mis responsos: todos.
Y de esas ficciones que tejen mi realidad me quiero hacer un vestido con mucho vuelo, para dar vueltas y enseñar mis tatuajes, tatuajes de tinta y carne, tatuajes de manos envolviendo mis regazos, mis regazos envolviéndolos a ellos: un altar de fuego viejo, ya olvidado, nunca del todo apagado ni satisfecho. ¡Tanta leña para quemar y ningún lugar a dónde llegar ni en dónde venirse! Me reservo un calor que me enerva, inerme e imbécil me halla entre las cobijas de asfalto.

2 comentarios:
A mi también me suceden las ganas, la invisibilidad, la lluvia y llover y llover sobre la ciudad...
En realidad tengo muy poca elocuencia para decirte cualquier cosa, sólo que cada palabra tuya me jalaba los pies, no sé, a mi también me pasa...
Sólo si nos vestimos de gris.
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